Los estímulos de regularización buscan que los contribuyentes con adeudos se pongan al corriente cancelando el componente accesorio de la deuda: multas, recargos y gastos de ejecución. Es una ventana real, pero con requisitos y plazos que conviene leer con cuidado antes de pagar.
Qué suele cubrir
Generalmente aplica a adeudos de ejercicios anteriores y condiciona el beneficio al pago del impuesto actualizado dentro de cierto plazo. El alcance (qué contribuyentes y hasta qué montos) cambia con cada disposición, por lo que el primer paso es confirmar si tu caso califica.
Antes de pagar, revisa
Hay un punto que pocos consideran: a veces el adeudo en sí es ilegal o está mal calculado, y pagarlo, aun sin multas, sería una mala decisión. Por eso revisamos primero la legalidad del crédito y luego decidimos si conviene regularizar o defender.
¿Esto aplica a una decisión de tu empresa? Hablemos con criterio.
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